24 feb. 2013

Madrid acoge un encuentro internacional que mostrará alternativas a la crisis a nivel global


Los próximos 27 y 28 de febrero, la Plataforma 2015 y más ha convocado en Madrid a alguna de las figuras más destacadas de los movimientos sociales a nivel mundial. En el encuentro internacional “Otro mundo está en marcha” , la sociedad civil tomará la palabra para presentar propuestas reales que encaran la actual crisis social, política y ambiental. Respuestas reales a las políticas que no respetan los derechos humanos de todos los seres humanos.

Serán dos jornadas en las que la opinión pública podrá conocer el trabajo que, desde distintos lugares, se está poniendo en práctica para ofrecer alternativas políticas al desarrollismo y propuestas económicas al gobierno de la deuda, revalorizar la labor de los movimientos sociales . Al mismo tiempo se analizarán las dinámicas políticas y económicas que dominan la agenda social mundial.

Para abordar estas propuestas la Plataforma 2015 y más ha estructurado el encuentro en cuatro mesas redondas Políticas para el Desarrollo, Luchas ciudadanas, Crítica del modelo económico y Modelo de desarrollo y recursos naturales en las que participarán figuras como:

  • Susan George, filósofa, presidenta del Comité de Planificación del Transnational Institute de Ámsterdam y ex vicepresidenta de ATTAC Francia.
  • Emir Sader, sociólogo brasileño profesor de la Universidad de São Paulo y director del Laboratorio de Políticas Públicas (LPP) de la Universidad del Estado de Río de Janeiro.
  • Saskia Sassen, socióloga, profesora en la Universidad de Columbia, especialista en asuntos urbanos.
  • Blanca Chancoso, lideresa indígena ecuatoriana de la Confederacion de nacionalidades indígenas del Ecuador (CONAIE)
  • Rosa Cobo, profesora titular de Sociología del Género de la Universidad de A Coruña.
  • Renaldo Chingore João, miembro de UNAC Mozambique y del Comité de Coordinación Internacional Vía Campesina.
  • José de Échave, Ex viceministro de Medio Ambiente de Perú.
  • Bibiana Medialdea, doctora en Economía Internacional y Desarrollo y profesora de la Universidad Complutense de Madrid.
  • Juan Torres López, economista y miembro del Consejo Científico de Attac España y Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla.
Además, el encuentro propiciará el debate entre las organizaciones sociales invitadas en la Fila 0 y será retransmitido por streaming, con un especial esfuerzo para generar debate en torno al mismo a través de las redes sociales y los espacios de opinión online. La conversación en Twitter podrá seguirse con los hastags #OtroMundoEstáEnMarcha y #EnMarcha. 


Visto en rebelion.org

Alberto Garzón: "Hay que formatear las actuales instituciones del Estado"


El diputado de IU presenta su último libro, 'La gran estafa'. Reclama un nuevo proceso constituyente en España y propone romper con el capitalismo y nacionalizar las grandes empresas como vías para salir de la crisis económica y política


Alberto Garzón en una manifestación el pasado mes de septiembre
junto los manifestantes del '25-S Rodea el Congreso'.- JAIRO VARGAS

En un país donde la norma es que el paro juvenil supere el 50%, Alberto Garzón, de 27 años, es una notabilísima excepción. Diputado de IU por Málaga en el Congreso de los Diputados, este joven economista, curtido en los movimientos sociales desde hace años,saltó a la primera línea política al calor del 15-My desde entonces no ha parado: además de su actividad como diputado, Garzón escribe libros y participa en charlas, conferencias y actos por todo el país. Estos días está presentando La gran estafa (Editorial Destino), su segundo libro en solitario en menos de un año.


En el epílogo de su libro afirma que hace mucho tiempo que ya nadie le pregunta cuándo acabará la crisis. Quizá la pregunta sea si la crisis acabará algún día y, sobre todo, en qué condiciones saldremos de ella.

Es verdad, la gente me preguntaba mucho al principio de la crisis cuando acabaría. Quien hacía esa pregunta veía la crisis como un accidente, una cuestión temporal y azarosa que terminaría pasando. Pensaba que luego podría seguir con su vida normal. Pero eso ya no ocurre: la gente ha interiorizado que esta crisis está aquí para quedarse y que es estructural. Es cierto que tarde o temprano saldremos de ella, pero lo que no está tan claro es en qué condiciones, efectivamente, y de qué forma. Ahora mismo la preocupación de la ciudadanía no es tanto salir, sino cómo sobrevivir hasta la salida.


Ahora vamos al título: La gran estafa. Contundente.

Hablamos de la gran estafa porque la ciudadanía es consciente de que está siendo robada, estafada y saqueada. Los ciudadanos notan que trabajan más por menos salario, que incluso pierden el trabajo y la vivienda. Sienten que viven peor que sus padres y que ya no pueden esperar que sus hijos vayan a vivir mejor que ellos. En el libro intento explicar cómo el funcionamiento del propio sistema capitalista va carcomiendo los espacios públicos como la sanidad y la educación. Esta crisis es una forma de empobrecer a la mayoría y enriquecer a una minoría. Además, en el relato construido oficialmente en torno a la crisis se intenta culpar a sectores que en absoluto tienen esa responsabilidad, como son los hogares y las familias.


¿Se podría haber evitado la crisis?

No podemos olvidar que estamos en un sistema capitalista y que las crisis son un recurrente en este sistema económico. Pero hay diferentes formas de gestionar la crisis y hay diferentes formas de darle salida. Las alternativas eran múltiples: o bien moderar el impacto de la crisis o bien romper con el capitalismo. Lo que sí se podría haber evitado era hacer recaer todo el coste de la crisis sobre la mayoría de la población. Ahora estamos viendo otra vuelta de tuerca que tarde o temprano nos conducirá a una crisis mayor; de hecho, yo creo que ya estamos abocados a esa crisis mayor.

¿No cree entonces en las previsiones del Gobierno, que fechan el inicio de la recuperación para finales de este año o principios de 2014?

Si seguimos esta política de austeridad nos encontraremos con el desastre, diga lo que diga el Gobierno. El caso de Grecia es ilustrativo: en el año 2010 el FMI dijo que si Grecia seguía sus instrucciones, en 2012 saldría de la crisis creciendo un 1,1%. El año pasado el PIB griego cayó un 6%. Lo cierto es que la recesión se está agudizando y de hecho Alemania ya ha caído en ella. Ahora estamos entrando en una fase distinta: el capitalismo español quiere salir de la crisis siendo competitivos por la vía de los salarios bajos. Esa es la estrategia. En ese sentido hemos de interpretar la reforma laboral y toda la política económica del Gobierno. Esa estrategia podría conducir a una posible salida de la crisis pero en unas condiciones absolutamente tercermundistas, propias de un país subdesarrollado. Pero ni siquiera es seguro que eso vaya a ocurrir.


¿Por qué?

El Gobierno cree que si bajamos mucho los salarios tal vez nos compren a nosotros los productos en vez de a China, por ejemplo. Pero no está nada claro que en ese caso China no bajase a su vez los salarios un poquito más. Desde un punto de vista económico es imposible que todos los países puedan ser exportadores netos. Es una cuestión contable: no todos los países pueden exportar más de lo que importan. Además, la ciudadanía no va a aguantar un proceso de regresión social que nos va a llevar al siglo XIX en cinco años. No sin un estallido social.


Usted plantea que hay que romper el capitalismo para tener una verdadera democracia. ¿Qué sistema económico deberíamos adoptar entonces?

Aquel sistema económico que, independientemente del nombre y del apellido que le queramos dar, no haga que se produzcan las cosas sólo por la rentabilidad, que es el motor que empuja al capitalismo junto con la ganancia. El capitalismo es incompatible con la democracia porque en este sistema económico los votos se determinan en función del dinero, de modo que aquellos que más tienen son los que más mandan. Si los recursos no están gestionados por la sociedad, si no son recursos públicos democráticamente gestionados, evidentemente el poder y la capacidad de decidir qué se produce y hacia dónde vamos estará en un espacio privado y alejado de la ciudadanía. Debemos tener claro que las grandes empresas y los grandes sectores estratégicos tienen que ser públicos para decidirlo todo democráticamente y que efectivamente exista una democracia. Pero sobre todo hay otro imperativo, que es el ecológico: nuestro planeta no aguanta un sistema competitivo como el actual modelo de producción y consumo que representa el capitalismo.


La comparecencia a puerta cerrada de Mario Draghi en el Congreso de los Diputados la semana pasada es la prueba más palpable de lo que usted denuncia: la subordinación del poder político a los llamados mercados. Su intervención en esa reunión fue muy comentada. ¿Qué responsabilidad tiene el BCE en la crisis?

Todo el diseño institucional de la UE es claramente responsable de lo que está sucediendo. Por muchos motivos: por habernos llevado a una especialización productiva basada en la construcción y en el turismo, por habernos desindustrializado y por habernos hecho más dependientes del centro de Europa. En términos económicos la UE está configurada como un modelo simbiótico: Alemania y España se necesita mutuamente para crecer. El BCE tenía instrumentos para evitar una sangría y un saqueo a las arcas públicas. Hemos visto especuladores presionando sobre la deuda pública, hemos visto todo tipo de circunstancias que hacían que un Estado tuviera que endeudarse al 7% mientras los bancos podían hacerlo al 1% o incluso menos. Todo eso está diseñado por la UE y por ahí tiene una responsabilidad muy importante porque ha permitido que se pueda especular contra un país y que se le pueda chantajear desde los mercados. Yo creo que el mejor ejemplo, y se lo dije a Draghi, al que evidentemente no le hizo ninguna gracia, es que el BCE tardó cuatro años en hacer todo lo que tenía que hacer y eso calmó, temporalmente, pero calmó a los mercados. ¿Por qué tardó cuatro años? Durante ese tiempo se permitió que se presionara a los países y llegó la crisis de la deuda pública. El BCE tiene una responsabilidad política e incluso yo diría que penal. Jean-Claude Trichet [el anterior presidente del BCE] y Draghi deberían pasar por un juzgado, dado que sus decisiones han provocado recortes en sanidad, educación y en los servicios públicos básicos. Son responsables directos de todo el sufrimiento actual.


Otra de sus propuestas para superar la crisis es dejar atrás el modelo constitucional de 1978. Propone un nuevo proceso constituyente y aboga por una regeneración democrática. Pero sin los dos grandes partidos, el PP y el PSOE, ese proceso no podría salir adelante. ¿Se puede contar con ellos?

Yo creo que la mayoría de la población aceptaría un nuevo proceso constituyente. La gente está deseando una regeneración democrática, un nuevo modelo de país, un nuevo modelo de Estado y tener una democracia más participativa. Claro que no creo lo mismo de los dos grandes partidos, por lo menos de la oligarquía que los dirige. Hay una desconexión entre los dirigentes de los dos grandes partidos y la base social. Por eso es importante superar esa barrera, esa barrera que se crea del hecho de que un militante de base del PSOE sí quiera ir a un proceso constituyente y Rubalcaba no. Afortunadamente, esa barrera está desapareciendo.

¿Usted cree?

Hay una caída en la intención de voto de los dos grandes partidos. Y la tendencia es continuar en esa línea. El PSOE no tiene credibilidad. La credibilidad se gana en años y se pierde en poco tiempo, y el PSOE la ha perdido durante sus años de gobierno. El PP, con toda la política que está haciendo, se desgasta y ese desgaste no lo capitaliza el PSOE. Desgraciadamente la crisis va a continuar bastante más tiempo, así que podemos asistir a un escenario político que no podemos predecir del todo, pero que sí podría estar caracterizado por un proceso constituyente, por una especie de formateo de las instituciones actuales para iniciar una construcción distinta.



Hablando del PSOE: en el libro usted habla de la socialdemocracia como una ideología casi en vías de extinción.

Cuando vino Draghi al Congreso, el portavoz del PSOE fue absolutamente servil. No cuestionó en ningún momento su legitimidad a pesar de que Draghi no es una persona electa y nosotros, los diputados, sí lo somos. Se limitó a pedirle ayuda como hicieron el resto de grupos. El BCE persigue un modelo de sociedad muy determinado: el propio Draghi habló de rebaja de costes salariales para lograr una situación competitiva. Añadió que nuestro país tenía que buscar sus ventajas comparativas, lo que quiere decir que nos está mandando a un mercado mundial a competir contra todo el mundo y a ver quién vende sus productos más baratos. En ese espacio institucional la socialdemocracia no puede sobrevivir porque para poder competir y vender más barato que tus competidores necesitas tener trabajadores más baratos y necesitas tomar medidas económicas que hacen inviable mantener el Estado del bienestar. En un capitalismo tan flexibilizado, tan desregularizado y tan competitivo la socialdemocracia pierde los espacios. Claro que el PSOE ni siquiera es socialdemócrata a mi modo de ver. Podríamos decir, siendo generosos, que es socioliberal. En términos teóricos la socialdemocracia está agotada en un entorno institucional que te obliga a competir contra el resto del mundo. Así que, o se regulan los mercados y se vuelve a espacios de proteccionismo y a una industrialización interna, o la socialdemocracia tendrá que desaparecer como teoría.


¿Qué opina de Beatriz Talegón? ¿Qué opina de los abucheos que recibió en la manifestación contra los desahucios en Madrid?

portada del libro de Alberto Garzón
No la conozco. Sólo he visto ese vídeo de su intervención en la Internacional Socialista en Portugal y alguna intervención posterior en televisión. En el vídeo dice cosas que son muy ciertas. La verdad es la verdad la diga quien la diga. Tenemos una democracia formal, de mínimos, que algunos llaman de baja intensidad en la que casi que te limitas a votar cada cuatro años a quien va a mandar. Los partidos políticos son estructuras muy rígidas, sobre todo aquellos partidos que han estado enquistados en el poder durante mucho tiempo y que permiten la existencia de oligarquías políticas que se unen con la oligarquía empresarial y al final terminan rompiendo con la voluntad de las bases. Yo creo que por ahí iba la intervención de Talegón. Creo que fue sincera, pero luego creo que no ha sido capaz de criticar la política del PSOE en los años que ha gobernado, ni ha sido capaz de asumir que ella también es corresponsable en la medida en que es militante del PSOE y una cara visible. Yo no abuchearía jamás a una persona en una manifestación, me parece una falta de respeto y de educación democrática, pero sí que aprovecharía para preguntarle a Talegón dónde estaba cuando ya en los tiempos de Zapatero muchos estábamos parando desahucios. La gente se puede temer que es una vía de oportunismo y desgraciadamente puede llevar a situaciones como la de la manifestación que es absolutamente anecdótica.


En esa manifestación se visualizó otro de los problemas más graves que tiene el país: la desafección de los ciudadanos por la clase política. A ello hay que añadir la corrupción. Pese a todo, usted reivindica la política.

El problema político no es sólo una cuestión de caras. Evidentemente hay que erradicar a los Bárcenas, a los Camps y a los Fabra del escenario político porque son manzanas podridas. Pero el problema también es de las instituciones: si hay un corrupto es porque hay un corruptor, y si hay corrupción es porque se permite que haya corrupción. No hay suficiente transparencia, no hay suficientes mecanismos institucionales para penalizar, sancionar e impedir la corrupción. Necesitamos nuevas instituciones; necesitamos una justicia más ágil, más rápida y más justa; necesitamos transparencia en la gestión de dinero público; necesitamos acabar con la redes clientelares, con el caciquismo y el enchufismo, que son prácticas que tienen más que ver con la mafia que con la política. Yo reivindico la política, pero la política en el sentido noble. En el sentido de que una sociedad se reúna y decida colectivamente cómo se va a organizar, qué va a producir, de qué instituciones, reglas y normas se va a dotar para llegar a la paz social. Eso es la política.


A veces da la impresión de que el PP y el PSOE no hacen gran cosa por reducir esa brecha con la ciudadanía. Igual necesitan llevarse un buen susto en alguna convocatoria electoral para decidirse a actuar.

La propia sociedad es la ola que arrastra a la cúpula dirigente de los partidos. Hace cinco años era impensable hablar de la reforma de la Constitución y ya el PSOE, dándose cuenta de que se está quedando lejos de la ciudadanía, empieza a hablar de esa reforma. Pero tenemos muchos frentes abiertos. Por ejemplo, el de la Casa Real, infectada de corrupción y desprestigiada absolutamente, intentando ser sostenida por todo tipo de propaganda institucional. Su desprestigio arrastra a las instituciones. El desprestigio de la llamada clase política y del sistema político provoca que al final nos encontremos con que la gente quiere algo nuevo, algo distinto, referencias distintas y una Constitución distinta que se aplique de verdad, porque al final el problema no es la Constitución en sí: también se trata de que lo que está escrito en el papel se aplique.


¿Y cómo lo hacemos?

Los constitucionalistas distinguen entre constitución formal, lo que está en el papel, y constitución material, que es lo que al final uno disfruta. Tenemos una constitución muy bonita en muchos artículos. El artículo 128 dice que la riqueza de un país está subordinada al interés general y, sin embargo, eso no sucede. Hemos vivido un proceso deconstituyente desde hace mucho tiempo que ha vaciado de poder la Constitución y se ha llevado a las instancias supranacionales como el BCE que no tienen legitimidad. Y menos mal que no tenemos una constitución europea porque la que íbamos a tener era para echarse a llorar. Lo que hay que hacer es lo contrario y llevar a cabo un proceso constituyente que permita recuperar también los instrumentos para poder aplicar la Constitución.


¿Está usted proponiendo menos Europa o incluso una salida del euro? ¿Qué pasa con la unión bancaria y la unión fiscal?

No se trata de menos Europa. Se trata de hacer otra Europa sobre unas bases de solidaridad entre sus diferentes pueblos y no sobre las bases de la unión bancaria. La unión fiscal es retórica, eso no va a suceder. Es la misma retórica que tenía la refundación del capitalismo por Sarkozy o que tenía lo de prender fuego a los paraísos fiscales. Eso sólo es una llamada de atención para mantener la Europa que tenemos ahora que es la Europa de los mercaderes, la Europa de las grandes fortunas y de los grandes bancos. En esa Europa no cabemos, no cabe nuestro proyecto. La cuestión del euro es distinta, el euro es una moneda, un instrumento monetario. Nuestros problemas no derivan de un origen monetario sino de una estructura productiva. Tenemos un problema de inserción en la economía mundial y en la UE. Salir del euro no nos soluciona nada, como mucho nos proporcionaría ciertas herramientas para quizás empezar a pensar en salir de la crisis dentro de dos o tres años. Pero no es el problema, el problema es la estructura productiva, la economía real.


Esa otra UE que usted reclama, ¿es posible?

Hay que decir claramente que o cambiamos la correlación de fuerzas en la UE o se producirá una implosión del euro que sería desastrosa para toda Europa. Lo que hay que hacer es forzar y negociar desde la correlación de fuerzas con la troika y con las instituciones europeas para recuperar la democracia. Digo forzar para que quede claro que no es una relación de iguales: es una negociación entre quienes tienen la sartén por el mango, que en este caso somos nosotros, los ciudadanos, y ellos, que se están beneficiando. Si quisiéramos, podríamos adoptar toda una serie de medidas para que la troika tuviera claro que no le queda más remedio que ceder y la troika está compuesta por parte de Europa.


El camino se antoja largo y complicado

Es complicado, sí. Pero ahí está el ejemplo de América Latina, que nos enseña mucho: en los años 80 y 90 el FMI impuso los planes de ajustes, —por cierto que a esos años se les llamó la década perdida—. América Latina da modelos muy distintos: da Venezuela, da Ecuador, da Bolivia, Argentina, Brasil... países que han logrado romper con esa tradición neoliberal. Eso demuestra que se puede hacer. Es obvio que no es fácil porque actualmente no se da la correlación de fuerzas suficiente: aquí gobierna el PP, en Grecia sigue gobernando también la derecha, pero ya se dan elementos de un cambio: Syriza encabeza las encuestas en Grecia. Aquí hay una tendencia decreciente del bipartidismo y, dado que la situación es de absoluta emergencia, los cambios sociales se producirán con mayor rapidez. Es complicado, sí, pero es el único camino.


Visto en publico.es

17 feb. 2013

Economía del Bien Común crowdfunding documental




Attac TV y su productora, La Antena, han emprendido una campaña de crowdfunding para rodar un documental sobre la Economía del Bien Común en Europa. Puedes apoyarnos visitado http://ebc-documental.com y compartiendo este contenido con tus amigos y amigas en las redes sociales.

15 feb. 2013

Julio Anguita FCSM 10-2-13



Intervención de Julio Anguita en el acto público del Frente Cívico Somos Mayoría celebrado el 10 de febrero de 2013 en el Círculo de Bellas Artes de Madrid tras la segunda reunión de la Comisión Promotora del FCSM llevada a cabo la víspera. Caminamos hacia una Asamblea Constituyente que tendremos en los próximos meses. Queremos empoderar a la mayoría social frente a los poderes constituidos corruptos. Pensamos que sí se puede.

13 feb. 2013

#23F: “Marea Ciudadana”. Comunicado DRY

La Asociación Democracia Real Ya Comunica su adhesión a la manifestación “Mareas Ciudadanas” que tendrá lugar el día 23 de febrero en distintas Ciudades de España.

La razón que nos impulsa a tomar esta decisión es la clara necesidad de unión que existe entre todas las plataformas y movimientos con las que compartimos miradas e ideales.




Existen soluciones, y todos lo sabemos; sólo nuestros gobernantes y los grandes empresarios parecen pensar que no hay alternativas:

- Por la Justicia social y ambiental. Es posible una sociedad en la que primen las personas, y no el dinero, en la que no haya ricos cada vez más ricos y pobres cada vez más pobres. Deseamos una sociedad que conviva con la naturaleza y con ella misma. Actualmente vivimos en un mundo que tiende a la autodestrucción, y eso, no lo queremos.

- Por la Transparencia y la Democracia participativa. Desde hace más de un año y medio hemos presenciado un despertar progresivo de las personas, que cada vez son más conscientes de que no vivimos en una verdadera Democracia; cada día encontramos nuevas pruebas de que nuestros gobiernos, a lo largo de los años, jamás han escuchado la voz de aquellos a quienes representan. Toman decisiones al margen de la ciudadanía, siempre con fines partidistas, y buscando su propio beneficio. Es por esto que ya no creemos en este sistema, un sistema podrido, descompuesto y traidor.

- En defensa de unos Servicios Públicos y Universales. Tras la sistemática demolición de los pilares básicos del Estado del Bienestar, no podemos callarnos. Nos han dicho que la Sanidad y la Educación son “privilegios” que no podemos costearnos; sin embargo pagamos más impuestos que antes, y recibimos menos y peores servicios. Dicen que es insostenible mantener abiertos los hospitales públicos, sin embargo no nos cuentan que un hospital en manos privadas le cuesta más dinero al Estado que uno en propiedad, sin mencionar que los mismos que privatizan son aquellos que se quedan con la privatización. Y lo mismo nos encontramos con la Educación, que es nuestro futuro y el de nuestros pequeños. Quieren una sociedad débil, anulada, porque saben que un pueblo que piensa es un pueblo que no tolera injusticias, y a la vista está que son injustos.

- Por una Auditoría Ciudadana de la Deuda. Contra la Deuda ilegítima. No podemos permitir que, mientras nos están despojando de todo lo que nos pertenece, repartan dinero a los bancos que nos desahucian como si fuese “confeti en una fiesta de cumpleaños”. Los mismos bancos a los que han rescatado con el dinero de todos, son los que están echando a la gente de sus casas, y no, no pensamos tolerar semejante abuso; durante la época de la ficticia bonanza económica ellos fueron juez y parte en cada uno de los préstamos concedidos, en cada una de las hipotecas, en cada una de sus inversiones; y ahora que se les ha terminado la fiesta vienen a nuestra puerta y nos dicen que somos los culpables de todo, que hemos gastado más de lo debido. Pero sabemos que mienten, porque son ellos los que, después arruinados, se han jubilado cubiertos de oro.

La Asociación Democracia Real Ya es una agrupación apartidista, asindicalista y no violenta que pretende sumar a todos los sectores afectados por la estafa que vivimos para hacer frente a ese 1% que nos oprime. Es por tanto que adhiere, difunde e invita a sus socios y simpatizantes a salir a la calle este 23 de febrero, recordando que hace 32 años la Democracia española estuvo en peligro y hoy vuelve a estarlo frente a un golpe de estado diferente, un golpe financiero con los consiguientes atropellos a los derechos ciudadanos.



La conciencia a nivel cuántico





Gobierno Abierto XIP. Vídeo



xarxaip.cat

Programa electoral de EQUO

partidoequo.es/quienes-somos/nuestras-ideas/Programa-Electoral


El clamor popular contra los desahucios toma el Congreso

La presión al Partido Popular surge efecto y decide a última hora apoyar la Iniciativa Legislativa Popular sobre la Ley Hipotecaria, por lo que ésta se debatirá en el Parlamento.

Todos los partidos presentes en el Congreso asumen la tarea de cambiar la Ley Hipotecaria para evitar nuevos desahucios.

El próximo sábado 16 la Plataforma de Afectados por la Hipoteca ha convocado manifestaciones en 45 ciudades de toda España.

Manifestantes frente al Congreso de los Diputados en apoyo a la iniciativa de ley “anti desahucios”. Fotografía de Daniel Méndez.

Todavía es pronto para saber si la sesión en el Congreso de los Diputados el día 12 de febrero será recordada como el primer paso oficial en el derecho a la vivienda en España, o se quedará simplemente en una victoria simbólica de las organizaciones que vienen luchando contra los desahucios desde hace más de dos años. Pero el hecho de que el Partido Popular cambiara de postura en el último momento y aprobara la admisión a trámite de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) sobre la Ley Hipotecaria muestra hasta qué punto la presión social es tan fuerte que ningún partido político puede oponerse abiertamente al sentir general en este tema.

Avaladas por casi 1 millón y medio de firmas, la ILP admitida a trámite recoge las principales reclamaciones de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). Entre otras, la paralización de los desahucios, la dación en pago retroactiva, y el alquiler social para garantizar el derecho a la vivienda. Ahora, el Parlamento deberá debatir a partir de este texto, e introducir todas las modificaciones que consideren oportunas, antes de tomar la decisión de aprobarlo o no. Es decir, aún no se ha aprobado nada y ”todo puede quedar en un lavado de cara de los partidos”, como temía uno de los manifestantes que se reunieron frente al Congreso a favor de la tramitación de la ley contra los desahucios.

Las causas de este repentino cambio de opinión por parte del Partido Popular pueden ser muchas y a la vez complementarias. El éxito en las redes sociales de la intervención de la portavoz de la PAH, Ada Colau, en la mesa del Congreso la pasada semana. El derrumbe del Gobierno en las encuestas tras la publicación de los “papeles de Bárcenas”. El envío masivo de correos electrónicos a los Diputados populares reclamando que admitieran a trámite la medida. O el hecho trágico de que este mismo día se conociera que una pareja de jubilados se había suicidado tras conocer la notificación de su desahucio, en esta ocasión en Mallorca.

“Han votado que sí, para que les dejemos en paz”, comentaba a las puertas del Congreso Iván, tras conocer la noticia de la admisión a trámite. Entre satisfecho y escéptico, este miembro de la PAH en Madrid señalaba directamente al más de un millón de correos electrónicos que, según él, habrían recibido los diputados populares y al anuncio acciones de presión directa, conocidas como escrache, contra aquellos que votaran en contra de la admisión a trámite de la ILP.

Lo cierto es que todos los grupos, de una forma u otra, se quisieron apuntar a la causa “stop desahucios”, bien sea presentándose como sus verdaderos defensores (PP), pidiendo disculpas por no haber actuado antes (PSOE), o alabando en muchos casos la labor de la organizaciones que presentaban la iniciativa (Izquierda Plural). El grito social contra los desahucios se había hecho tan fuerte que ningún partido se atrevió a votar en contra de, al menos, debatir la actual ley hipotecaria.

Sin embargo, esto no impidió que al termino de las votaciones, los representantes de la iniciativa legislativa fuera desalojados cuando empezaron a gritar el lema “Sí se puede”.

“¿A cuántos más vais a matar?”

Desde las 5 de la tarde, la plaza situada frente al Congreso se había llenado de manifestantes y miembros de la PAH . Pese a la admisión a trámite, el ánimo se alejaba mucho del de una victoria. “No son suicidios, son asesinatos”, “Gobierno dimisión”, o “¿A cuántos más vais a matar”, fueron algunos de los cánticos que se escucharon en la entrada principal custodiada por los leones. Ni rastro de euforia. ”No nos creemos nada, lo único que tenemos es seguir luchando para evitar más desahucios”, señalaba Mari Carmen. “Han tenido miedo a la presión, pero sólo ha sido una maniobra política”, confirmaba su acompañante.



Para Verónica, miembro del grupo de vivienda del 15M en Vallecas, la lucha por el derecho a la vivienda es vital porque “cualquiera está afectado por la burbuja inmobiliaria”, y los éxitos en este tema pueden “servir de palanca para otras luchas”.

“Lo gordo será este sábado, el 16F”, adelantaba un miembro de la PAH, una de las principales organizaciones convocantes de esta protesta. Ese día pretenden demostrar en más de 45 ciudades el rechazo general de la sociedad española a que se sigan produciendo desahucios, y que en muchas ocasiones los desalojados mantengan una deuda con el banco que les concedió la hipoteca.

El tiempo dirá si hoy se produjo en el Congreso el primer paso para cambiar esta realidad por parte de los partidos políticos. Por ahora, la admisión a trámite supone un triunfo moral de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y el resto de organizaciones que les apoyan. De hecho, el lema que empezaron a usar en las redes sociales al poco de conocerse la noticia dice mucho de cómo deben sentirse los activistas que han puesto el tema de los desahucios en el centro del debate político: #ImPAHrables.



9 feb. 2013

¿Revolución?

Manuel Castells en lavanguardia.com



Sin dimisión, revolución!", coreaban los manifestantes contra la corrupción política en las calles del país. Fuerte palabra, evocadora de destrucción y violencia. Y, sin embargo, técnicamente hablando, una revolución política es el proceso de cambio estructural de las formas de gobierno por caminos no previstos institucionalmente. Frecuentemente con acciones pacíficas, aun con episodios de violencia aislada. Las revoluciones surgen de la combinación entre una situación insoportable y el bloqueo institucional a la expresión mayoritaria de la voluntad popular de cambio político. Esa parece ser la situación en España en este momento. De ahí surge el "que se vayan todos" o "el pueblo unido funciona sin partido". En un reciente artículo, el prestigioso periodista Manuel Campo Vidal señalaba la coincidencia de una grave crisis económica y social; la convicción generalizada de que la corrupción política es sistémica y afecta a todos los partidos; una crisis de legitimidad de la monarquía envuelta en escándalos de índole diversa; y un avance notable del soberanismo catalán y, en menor medida, vasco. Según una encuesta de Metroscopia realizada antes de la insustancial comparecencia de Rajoy, la expectativa de voto del PP ha caído al 23,9%, 22 puntos menos que en las legislativas. Y el PSOE, en lugar de ser alternativa, se sitúa por debajo, con un 23,5%. Pero ese porcentaje es sobre votos válidos con una participación, según la encuesta, del 53%. No sólo el primer partido es la abstención, sino que nos gobierna una arrogante entelequia que cuenta con el apoyo de apenas un 13% de los ciudadanos. Y así las cosas, se enroca el presidente, se blinda el PP y se invoca la Constitución que de tanto mentarla para justificar entuertos acabará en la basura de la historia. El 76% no se cree las explicaciones del PP. Y ante todo eso, lo único que pide Rubalcaba, tras titubear, es que dimita Rajoy y pongan a otro de la misma trama, puesto que lo que parecieran revelar los papeles de Bárcenas es una trama extendida al conjunto del liderazgo del PP y organizada en su origen por Aznar. Si Rajoy está pringado, lo están todos. Y si Rubalcaba no pide elecciones es porque sabe que el revolcón le alcanzaría a él y se podría estar en una situación de hundimiento de los grandes partidos. Si el rechazo contra el PP y los partidos es generalizado, en promedio un 80% según los temas, y los partidos se niegan a convocar elecciones, en medio de una crisis total, no es disparatado hablar de la necesidad de una revolución política pacífica. ¿Pero cuál?

He consultado fuentes diversas, tanto dentro del 15-M como de ciudadanos indignados por libre. Y se perfilan algunos escenarios posibles. No son fantasías juveniles, sino que tienen el precedente de Islandia, donde las movilizaciones del 2008 y el 2009 obligaron a convocar elecciones en las que se hundieron los dos grandes partidos tradicionales y pasó a gobernar una coalición que nacionalizó los bancos y elaboró una nueva Constitución con amplia participación ciudadana por internet. Hoy Islandia crece más que Alemania y goza de estabilidad financiera y política. Es un pequeño país, pero la democracia no depende del tamaño de la población, sino de la voluntad del pueblo.

El cambio político podría empezar con la convocatoria inmediata de elecciones mientras administra el país un gabinete técnico de consenso. Pero por sí mismas las elecciones no resuelven el problema, porque casi todos los partidos actuales forman parte de ese sistema deslegitimado para la mayoría de los ciudadanos. La palanca del cambio podría ser una coalición compuesta por asociaciones cívicas con apoyo de alguno de los pequeños partidos existentes coincidentes, como en Islandia, en un solo punto programático: elaborar una nueva Constitución que reforme el sistema político, incluyendo una ley electoral, control de la financiación y medidas concretas contra la corrupción previa investigación y sanción de las irregularidades cometidas. El mecanismo de reforma de la Constitución debería ser ampliamente participativo, como en Islandia, e incluiría el debate sobre las nacionalidades del Estado y sobre el control de la banca. Una plataforma electoral de este tipo tendría una posibilidad real de llegar al Gobierno contando con un apoyo de los movimientos sociales, de jueces realmente defensores de la justicia y de periodistas profesionales que influyeran en sus medios. Lo demás sería cuestión de iniciar una reforma política en profundidad mientras un gabinete provisional y supeditado a los electos gestiona la crisis defendiendo los intereses de la gente.

Precisamente porque es posible un cambio pacífico por vía electoral los grandes partidos rechazan las elecciones. Y ahí se plantea cómo obligarlos a su convocatoria. Mis interlocutores hablan de una movilización multiforme que incluya manifestaciones, ocupaciones del espacio público y ocupaciones de edificios en los que funciona una administración que en la práctica ha usurpado el poder. Edificios que podrían ser ocupados desde dentro por quienes ahí trabajan. Claro que la policía impide ocupar el Parlamento, pero sería imposible prevenir la ocupación de centenares de edificios en todo el país. Lo cual requeriría que millones, no miles, fueran los ocupantes. Por tanto, se trata de conseguir una movilización mucho mayor de la ciudadanía. Y ahí es donde la ocupación simbólica del espacio de la comunicación por los profesionales de los medios y por internet desempeña un papel decisivo. Si la intransigencia de los políticos continúa, formas de desobediencia civil más radicales pueden desarrollarse, desde suspender el pago de hipotecas hasta retener el pago de impuestos esperando un gobierno que el movimiento considere democrático. Y con la posible cooperación de unos policías que cada vez están menos dispuestos a ser los malos de la película en temas en los que en realidad están de acuerdo. Si una clase política deslegitimada (para el 60% la mayoría de políticos no son honestos) rechaza una reforma creíble de sí misma, una revolución, adaptada en formas y contenidos a nuestro contexto histórico, tiene más visos de realidad que la permanente ocupación del Estado por unos representantes en los que los ciudadanos no se reconocen representados.

2 feb. 2013

Aprobación del ITF por el ECOFIN, ATTAC reitera su exigencia de un verdadero control ciudadano de los mercados financieros

COMUNICADO DE ATTAC ESPAÑA
“Necesitamos urgentemente un ITF global que ayude a combatir la especulación financiera y posibilite una radical reducción de las transacciones financieras especulativas.”

ITFEn su Comunicado de octubre de 2012, ATTAC España se congratulaba del hecho de que nuestro país sea uno de los 11 estados que han acordado aplicar el Impuesto de Transacciones Financieras (ITF) en la UE por el procedimiento de Cooperación Reforzada. Tras su aprobación por el ECOFIN, ATTAC saluda el nuevo paso dado pero sigue insistiendo en que el ITF, como cualquier impuesto, debe tener un objetivo regulador, redistributivo e incluso sancionador, y no sólo fines recaudatorios.

Al igual que en el comunicado de octubre, ATTAC España llama a la ciudadanía a seguir presionando socialmente para conseguir una aplicación planetaria del ITF y para forzar que no se quede en una medida aislada. Necesitamos urgentemente un ITF global que ayude a combatir la especulación financiera y posibilite una radical reducción de las transacciones financieras especulativas. Es oportuno subrayar que el impuesto debe estar acompañado de un bloque de medidas que resten poder a las finanzas globales y las reubiquen al servicio de la actividad productiva. El ITF sólo cumplirá su función reguladora de los mercados financieros cuando se vaya arrancando, entre otros logros, un control social de la banca privada, especialmente la banca en la sombra, una desactivación progresiva de los Paraísos Fiscales, y una redefinición de las funciones de los Bancos Centrales, en especial del europeo.

Para evitar que el posicionamiento del Gobierno español a favor del ITF continúe siendo sólo estético y sin voluntad política y presupuestaria, ATTAC, junto al resto de organizaciones que integran la plataforma ITF YA, exigirá que el acuerdo de aplicación en España del Impuesto de Transacciones Financieras (ITF) tenga reflejo en los PGE 2014, emplazando al Gobierno a que presente cuanto antes el proyecto de ley que regule el mismo y denunciando, si se produce como parece previsible, una nueva dejación de responsabilidades del Gobierno español en esta importante materia.


22 de enero de 2013

Visto en attac.es

UN MILLÓN DE FIRMAS POR LA DIMISIÓN DE LA CÚPULA DEL PP

https://www.change.org/en-GB/petitions/un-mill%C3%B3n-de-firmas-por-la-dimisi%C3%B3n-de-la-c%C3%BApula-del-pp-lospapelesdeb%C3%A1rcenas-quesevayantodos

Sobre la situación actual y posibles cursos de acción

https://docs.google.com/file/d/0BwZFIpjnMKzxUFJMRTVkRVhyMDA/edit?usp=sharing

1 feb. 2013

El desempleo debería ser 'el primer objetivo' El presidente del Parlamento Europeo: los recortes se han hecho para ayudar a la banca

Tacha de 'vergüenza' el paro en España y pide medidas
Reclama más representación para los sindicatos

El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, ha asegurado que es una "vergüenza" y "totalmente inaceptable" que en países europeos, como España, la tasa de paro juvenil supere el 50% y ante este situación ha demandado más presencia de los sindicatos en la Unión Europea.

Asimismo, Schulz ha denunciado que las políticas de recortes no han sido sino "un trasvase" de recursos de los ciudadanos a los bancos.

Durante la conferencia de alto nivel para conmemorar el 40 aniversario de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), Schulz ha indicado que las cifras de paro hacen que su reducción deba ser el "primer objetivo" de las políticas comunitarias.

El presidente de la institución europea ha desplegado un discurso de apoyo al movimiento sindical: "Vengan ustedes al Parlamento Europeo y ayúdennos".

Asimismo, cargó contra aquellos que quieren desvincularse de la Unión Europea, en referencia a las pretensiones del primer ministro británico, David Cameron, y al respecto ha señalado, una vez más, que el problema no son los principios básicos de la Unión Europea, sino las políticas desplegadas.


Visto en elmundo.es

Iniciativa Ciudadana Europea

ec.europa.eu El procedimiento paso a paso

Las consecuencias del dominio neoliberal en el gobierno de la Eurozona

Entrevista realizada al Profesor Navarro por la revista Aquí Europa basada en Bruselas


1. ¿Quiénes son los amos de Europa? ¿Los conocemos, o aguardan en la sombra?

El capital financiero –que incluye la banca, los hedge funds, las compañías de seguros y otras instituciones financieras- engloba a los grupos de presión más importantes en la Unión Europea que, a través de las instituciones sobre las cuales tienen gran influencia –tales como la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional-, están imponiendo unas políticas de austeridad que están dañando enormemente el bienestar de las clases populares. Su objetivo es desmantelar el Estado del Bienestar y privatizar la Seguridad Social, áreas que esperan poder captar para sus inversiones financieras. A través de los medios de información e instituciones académicas, sobre las cuales también tienen gran influencia, han desarrollado y promovido la ideología neoliberal que se ha convertido en el dogma de las instituciones que gobiernan el euro. Esta situación no es nueva. Ya en la manera como se diseñó el euro y su gobernanza estaba implícita esta ideología neoliberal que tenía y tiene como objetivo debilitar a los Estados. El BCE es un ejemplo de ello. El BCE no es un Banco Central, es un lobby de la banca. Si todo el dinero que el BCE ha prestado a la banca lo hubiera prestado a los Estados, hoy no habría el llamado problema de la deuda pública.


2. Grosso modo, ¿cuántos representantes de este contrapoder encabezan las principales instituciones europeas?

Una manera de medir esta influencia es ver cuántos banqueros o profesionales relacionados con las instituciones financieras privadas ocupan lugares prominentes en el gobierno del euro. Su número es muy elevado. Pero este recuento tiene el riesgo de no incluir a aquellos profesionales que, sin ser banqueros, comulgan con la ideología promovida por la banca, es decir, los dirigentes de la Eurozona, que son neoliberales y que son la gran mayoría.


3. ¿Podría darnos algún nombre o alguna pista?

La lista es demasiado larga. Toda la estructura del BCE, liderado por el Sr. Mario Draghi (un banquero), es neoliberal. Compare con el Federal Reserve Board (FRB) en EEUU. Su Presidente ha dicho que un objetivo del FRB es estimular la economía y crear empleo. Draghi está enfatizando que ésta no es una responsabilidad del BCE. El contraste es enorme.


4. En 2002, bastante antes de que estallara la actual crisis económica y financiera, publicó su libro Bienestar Insuficiente, Democracia Incompleta: Sobre lo que no se habla en nuestro país. En este sentido, ¿cuál es la calidad democrática de Europa y, especialmente, de España? ¿Se ha empezado a hablar de los temas que entonces eran tabú?

La democracia en España es muy limitada. Hay múltiples indicadores de ello. Desde la imposibilidad de criticar al Jefe del Estado a la escasísima diversidad ideológica de los medios de mayor difusión, sin olvidar la enorme dificultad para tener referéndums dentro de un sistema electoral que está sesgado deliberadamente para favorecer a las fuerzas conservadoras.

La democracia europea se ha deteriorado marcadamente debido al enorme poder de capital financiero. Hoy un gran número de gobiernos están aplicando políticas de austeridad, que están dañando el bienestar de la población, sin que hayan sido aprobadas por la ciudadanía, pues no estaban en los programas electorales de los partidos gobernantes.


5. ¿Cómo podría revitalizarse la democracia en la UE?

Con un cambio muy profundo, que debería incluir varios elementos, tales como, por ejemplo: 1) un gran protagonismo del Parlamento Europeo, que hoy no tiene apenas influencia en las reformas que se están realizando en la UE y en la Eurozona; 2) una Comisión Europea que cambie su orientación neoliberal y que rinda cuentas ante el Parlamento Europeo; 3) un Banco Central Europeo que sea un Banco Central, que deje de ser un lobby de la banca y que dependa y rinda cuentas ante el Parlamento Europeo. Y que adopte, como así lo hace el FRB en EEUU, un compromiso de facilitar el alcance del pleno empleo además de controlar la inflación; 4) facilitar el establecimiento de bancas públicas que garanticen la disponibilidad de crédito; 5) europeizar la deuda pública de los Estados, protegiéndolos de la especulación financiera; 6) fijar las condiciones legales para establecer convenios colectivos a nivel de la UE y de la Eurozona; 7) cambiar el Pacto de Estabilidad para flexibilizarlo y hacerlo también Pacto de Crecimiento, lo que no es, a pesar de su título, añadido a posteriori al de Estabilidad; 8 ) facilitar la existencia de referéndums a nivel de la UE; 9) establecer criterios sociales como condición de permanencia. Por ejemplo, exigir que el desempleo no pueda superar un 6%; y 10) garantizar derechos universales, con legislación laboral que asegure la protección social, incluyendo el establecimiento de un salario mínimo europeo.

Éstos son ejemplos de intervenciones tendentes a democratizar las instituciones europeas. Sin esta democratización no habrá tales cambios. Dicha democratización es necesaria y urgente para cambiar las fuerzas políticas que controlan la troika. Son penosas las declaraciones del Comisario de Economía y Asuntos Monetarios, el Sr. Olli Rehn, todavía hoy insistiendo en las políticas de austeridad. Su dogmatismo neoliberal, impermeable a los datos, está llevando a Europa al desastre. Pero además de dogmáticos, los que gobiernan Europa parecen extraordinariamente ignorantes. Parecen no saber que, aunque el Estado español estuviera en superávit, esto no le impidió caer en la crisis. Es patético. Habrían suspendido en cualquier Master de Economía Política o de Políticas Públicas.

Pero, las alternativas, los partidos que fueron antes gobernantes de centroizquierda, tienen que cambiar también sustancialmente. Puede que el crecimiento de los partidos a su izquierda les fuerce a que cambien. Están todavía estancados en el pensamiento neoliberal que configuró la Tercera Vía. Fueron tales fuerzas las cómplices de la creación de una arquitectura institucional que debilita enormemente a los Estados.

En realidad, la dificultad para que aparezcan alternativas al neoliberalismo explica que cada vez un número mayor de fuerzas políticas –hoy minoritarias- estén pensando en salirse del euro, lo cual no puede excluirse como solución. El peor escenario es que continúe el status quo. No puede condenarse a los países a tener un 26% de paro durante varios años. ¡Esto no se puede tolerar!


6. Instrumentos de participación como la Iniciativa Ciudadana Europea o las consultas públicas ¿ayudan a revitalizar la participación política de los europeos o son un mero maquillaje?

Creo que las alternativas al status quo tienen que salir de la ciudadanía, de los movimientos sociales y de los sindicatos. Estos últimos tienen más poder de lo que ellos mismos creen. Si se movilizaran a nivel europeo podrían tener un impacto que ahora no tienen. En casi cualquier país, los sindicatos son las asociaciones más grandes de personas.


7. ¿Existe una auténtica ciudadanía europea?

Es obvio que no hay una ciudadanía europea. En realidad, las políticas que se están implementando están distanciando a la ciudadanía de los países miembros de la UE del concepto de ciudadanía europea.


8. ¿La democracia directa de los antiguos en la polis griega se puede conjugar con la democracia de los europeos modernos ejercida a escala continental?

El tamaño no tiene por qué dificultar la democracia. EEUU es una democracia y sus enormes limitaciones no se deben a su tamaño, sino al excesivo poder de los grupos financieros y empresariales en el proceso electoral, a la privatización de tal proceso y también al sistema electoral bipartidista que niega la proporcionalidad. Un ejemplo de ello es que, en las últimas elecciones, el Partido Demócrata ganara las elecciones tanto en el Senado como en la Cámara Baja y, sin embargo, el Partido Republicano controle la Cámara Baja. El sistema de referéndums a nivel local y estatal funciona bastante bien.


9. El siglo XX nos ha enseñado que los tiempos de crisis son el caldo de cultivo propicio para que emerjan regímenes totalitarios encumbrados por importantes sectores de la población. ¿Europa corre el riesgo de presenciar el ascenso de un nuevo Hitler? ¿La sociedad europea ya ha aprendido la lección, o podemos volver a tropezar con la misma piedra?

Hoy el desencanto y el enfado con las instituciones europeas son enormes. Las instituciones que gobiernan la Eurozona, lideradas por el pensamiento neoliberal, se han ganado a pulso el gran descrédito del proyecto europeo. El temor no es al nazismo. El temor es a que la situación existente continúe sin que haya cambios. Esto es lo peor. El enfado de la calle con Europa es enorme.


Visto en vnavarro