12 ene. 2013

Programa Partido del Futuro

Estos son los 4 mecanismos para establecer una verdadera democracia donde los ciudadanos tengan control sobre lo que se legisla y ejecuta. La Democracia y Punto.


1. Referéndum obligatorio y vinculante

Tal y como ya se hace en otros países, se trata de consultas para validar todas las legislaciones estructurales, independientemente de su origen (propuestas por la ciudadanía o por legisladores). El referéndum ha de ser vinculante. Puede ser propositivo, aprobativo o abrogativo. Vinculante porque lo que en él se decida será de obligado cumplimiento. Propositivo porque a través de él se podrán proponer nuevas leyes. Abrogativo porque podrá derogar leyes vigentes de igual o menor jerarquía que las propuestas. Y aprobativo porque mediante referéndum podrán aprobarse leyes que lleguen al parlamento por vías participativas, como las Iniciativas Legislativas Populares (ILP) o legislativas. Más detalles sobre referéndums


2. WikiGobierno o elaboración de legislación participativa y transparente

Si algo hemos aprendido de Internet es que los procesos cerrados a la participación son ineficaces. Al fin y al cabo, ¿qué es Internet sino un parlamento permanente de millones de personas? ¿Para qué debería servir la administración pública sino para facilitar la participación de la gente que no quiere o no puede participar desde Internet? Ha llegado el momento de incluir entre las formas de gobierno la capacidad que tiene la sociedad para mejorar directamente sus instituciones y leyes. Las WikiLegislaciones son leyes construidas de forma colaborativa y transparente entre la ciudadanía y los gobiernos. La experiencia más avanzada de la que disponemos es el Marco Civil de Internet de Brasil. El gobierno presenta un borrador al cual la ciudadanía aporta sus enmiendas en varias fases hasta conseguir una legislación equilibrada por todas las aportaciones. Este proceso de elaboración de leyes de forma participativa y transparente se ha convertido en un referente internacional. El WikiGobierno es el resultado de una democracia que incluye la participación experta de la ciudadanía para elaborar y gestionar los asuntos comunes. Los ejemplos más desarrollados de WikiGobierno que hay en el mundo son el Gabinete Digital del estado de Rio Grande do Sul (Brasil) y la incorporación de Better Reykjavik al gobierno de la capital islandesa. ElGabinete Digital es un programa de participación digital y física. La ciudadanía propone cambios en las políticas públicas vinculadas a distintos programas. Por otra parte se abren grandes consultas sobre temas generales y la propia comunidad realiza propuestas y prioriza las mejores, que son las que después el gobierno implementa. Better Iceland y Better Reykjavic son dos proyectos de democracia participativa y WikiGobierno. Ambas plataformas han servido para que la participación ciudadana impulse los procesos de cambio en Islandia y han sido incorporadas por los nuevos gobiernos. Los ciudadanos incorporan ideas, debaten y priorizan. Se han habilitado espacios para participar en instituciones públicas (oficinas de correo, bibliotecas, ayuntamientos, etc.). El Best Party (partido anómalo que ahora gobierna la capital islandesa) redactó su programa electoral recogiendo 100 ideas priorizadas por la comunidad.


3. Derecho a voto real y permanente

Además de paticipar y vigilar a lo largo de todo el proceso de diseño de leyes y políticas públicas, los ciudadanos reclamamos también el derecho a votarlas. Reclamamos simplemente el derecho a voto en lo que consideremos que nos afecta e interesa. Puede que muchos crean que ya tenemos ese derecho, pero lo que hacemos hoy en día no es votar sino elegir. Elegir, cada 4 años, a los que votan por nosotros. Sin forma de hacerles llegar nuestra opinión en las votaciones concretas: como un cheque en blanco del que no hay que rendir cuentas. Todas las propuestas que hemos enumerado en el punto 2 del WikiGobierno, naturalmente incluyen la posibilidad y las herramientas para que la ciudadanía ejerza el voto de forma continuada y permanente. El censo de electores en España es de, aproximadamente, 35 millones de votantes. El Congreso consta de 350 diputados. Podemos concluir que, en relación directa, cada escaño equivale a 100.000 votos. De esta forma, si una determinada ley contara con una participación directa de un millón de personas que votaran desde su casa o desde cualquier otro centro de votación habilitado permanentemente (oficinas de correo, ayuntamientos, etc…), se restaría al conjunto de los diputados el peso de diez escaños, proporcionalmente a cada uno de ellos. Si el número de personas que votaran fuese, por ejemplo, 3.5 millones, cada diputado tendría un voto equivalente a 0,9 escaños, con lo que 35 escaños y sus correspondientes votos, volverían a la ciudadanía. Cuantas más personas decidan representarse a si mismos y votar, menos peso tiene el voto parlamentario. Si toda la ciudadanía vota, solo la voz de la ciudadanía decide. Experiencias previas proporcionan la base jurídica para, sin ninguna modificación legislativa, poder practicar desde ya un voto directo y permanente en todos los asuntos que nos afectan, cumpliendo los artículos 1.2, 9 y 23 de la Constitución Española. Marco de referencia: http://demo4punto0.net/


4. Transparencia en la gestión pública

Por último, recalcar que la transparencia en la gestión pública no puede ser opcional, sino obligatoria en cada ámbito y rincón de la Administración Pública. Ningún acto administrativo, o informe “lobbista” en que se base, que no haya sido publicado de manera accesible a todos tendrá validez, así como ahora las leyes no tienen validez hasta que no han sido publicadas en el BOE. Esto quiere decir que la ciudadanía tendrá que ser informada antes de cualquier paso que quiera dar la Administración Pública en cualquier aspecto, incluyendo tanto la descripción del acto administrativo como su presupuesto asociado. De esta forma, la ciudadanía será el vigilante necesario de todos los gastos públicos. Esta es la única manera efectiva de acabar con la corrupción, verdadero lastre de la democracia del pasado.


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