11 abr. 2012

Escaner cerebral de la mosca de la fruta.


Escaner cerebral de la mosca de la fruta.





















 Foto: Phuong Chungkin, Stefanie Hampel, y Julia H. Simpson

Un equipo de investigadores del Instituto Médico Howard Hughes, en Maryland (Estados Unidos), ha explorado el cerebro de la Drosophila melanogaster, también llamada mosca del vinagre o mosca de la fruta, mediante una nueva y revolucionaria técnica. El invento, conocido como “brainbow”, es una especie de escáner que permite auscultar al detalle cerebros diminutos, como el de una mosca, que contiene unas cien mil neuronas.

El insecto, en esencia, es manipulado genéticamente para que produzca una serie de proteínas fluorescentes, de diferentes colores, que se unen al tejido cerebral vivo, que resplandece y se hace claramente visible. De esta manera es posible identificar, individualizar y seguir el recorrido de las neuronas y sus múltiples fibras nerviosas llamadas axones. Hasta cien matices diferentes de color permiten distinguir el laberinto de redes neuronales de una forma que hasta ahora no se había conseguido nunca.. Es algo parecido a lo que ocurre con una impresora que mezcla el rojo, verde y azul para producir las demás gamas de color. Los creadores de esta técnica se inspiraron en el procedimiento de tinción de tejidos ideado por el médico italiano Camillo Golgi, por el cual obtuvo el Premio Nobel de Medicina, conjuntamente con el español Santiago Ramón y Cajal, en 1906.


Con el empleo de esta nueva técnica se ha podido averiguar, entre otras cosas, que las estructuras de procesamiento neuronal de la Drosophila son similares a los diseños de muchos ordenadores actuales. Además, los cerebros de hembras y machos tienen diferente tamaño. Este insecto, además, comparte con los humanos 6 neurotransmisores cerebrales, las sustancias químicas que transmiten información de una neurona a otra durante la propagación de los impulsos eléctricos.


Los expertos afirman que gracias a la técnica “brainbow” se podrá conocer con mayor profundidad la arquitectura de los circuitos cerebrales, lo que permitirá llevar a cabo estudios comparativos entre cerebros sanos y enfermos.



Cabeza de una mosca ampliada por el
microscopio electrónico de barrido.




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